SIGNOS Y DECANATOS
Por Arturo Mata*
Los Dioses Planetarios aportan diversos matices acordes con nuestra tradición
simbólica a los Decanatos controlados por ellos. Decíamos que los tres Dioses que
aparecen en el signo, matizan a todo el signo, independientemente de que tenga una
influencia más visible en su Decanato. Sostengo además, y creo que con éxito, la
hipótesis de que los Signos que presentan idéntica serie de Decanatos están vinculados.
Veamos unos ejemplos (unos 12 bastarán).
Los Decanatos de Aries
Aries está dominado por Marte/Nergal, Sol/Shamash y
Venus/Ishtar. La relación de Marte y Sol con la individualidad y la masculinidad es
evidente para cualquier principiante en la Astrología. Pero, ¿Venus?. Para empezar Venus
es el símbolo principal del "Otro", del Tú. Cualquiera que haya observado de
cerca a los Aries más prototípicos, habrá visto que se afirma en función del otro. En
Aries la consciencia de ser el primero, uno de sus impulsos básicos, necesita obviamente
que haya al menos un segundo. No se puede competir sin rivales, y esto es cierto en
cualquiera de los Decanatos de Aries. La competencia reproductiva, la afirmación y
transformación personal a través de la sexualidad simplemente, el cambio fisiológico y
personal que se produce en la maduración sexual, nos ponen en contacto con la fertilidad
venusiana y el principio del placer. Añadamos que el cuerpo es la fuente única del
placer (así como del dolor, de la alegría, el miedo y cualquier otra sensación), y
está representado por el Ascendente, correspondiente simbólico del Signo de Aries. El
placer guarda íntima relación con la sexualidad y posteriormente en el sexual Escorpión
se repetirá la misma secuencia de Decanatos. Como observación particular podemos notar
que los Ascendentes del tercer Decanato de Aries no son menos irreflexivos ni lanzados que
los otros dos, pero sí menos agresivos en su trato y más afectivos y conciliadores.
Igualmente es lógico el orden de desarrollo. Del impulso inicial, casi meramente corporal
(Decanato de Marte), nace la consciencia de uno mismo (Decanato de Sol), al adquirir esa
consciencia podremos desarrollar la consciencia del Otro (Decanato de Venus).
Los Decanatos de Tauro
En este signo de Venus y exaltación de la Luna nos
encontraremos a Mercurio/Nebo, Luna/Sin y Saturno/Ninurtu. La tendencia al bienestar y a
los pequeños placeres cotidianos de los sentidos, especialmente en alimentación, es
evidentemente lunar, al igual que el cuidado que pone el agricultor o el ganadero en su
trabajo, actuando como "Madre" de sus plantas y animales proporcionándoles
cuanto necesitan (para comérselos, como las madres a sus hijos en algunos mitos
femeninos). El espíritu trabajador o comercial de los Tauro prototípicos también es
conocido, este corresponde al simbolismo Mercurial. La capacidad de reflexión,
previsión, estabilidad, paciencia y materialismo y extrema sosez, son claramente
saturninas. ¿Sigo? Hay una imagen muy extendida de Tauro, particularmente de Luna en
Tauro, que más que la de un signo fijo, parece la de un signo paralítico o artrítico,
¿esto no es saturnino y más específicamente lunar/saturnino?. Pero también hay algo
que molesta mucho a los Astrólogos modernos, y somos los Tauro inquietos, que nos ponemos
a escribir como enloquecidos o nos escribimos un libro entre la paella y el café (por
ejemplo un país de dinámica claramente Tauro/Escorpio como es Alemania tiene un gran
número de autores de obra densa y escasa pero clásicos en todas las ramas del
pensamiento). El sistema de Decanatos Caldeos nos permitirá ver al llegar a Sagitario la
relación entre la Filosofía y la Teoría por un lado y la Experiencia Sensorial de
Tauro. Este aparente desfase entre el simbolismo y la realidad, responde al olvido del
Decanato mercurial. En cuanto al desarrollo del signo y por poner un ejemplo claramente
taurino, nos encontramos con Siembra/trabajo/Mercurio, Crecimiento/regadío/Luna y
Maduración/cosecha/Saturno. Si queremos ver como se desarrolla el signo desde Aries,
veremos que a un Decanato final de Aries de Venus, el Otro y el placer material, sigue
como primer Decanato de Tauro un Mercurio indicando el principio del contacto.
Los Decanatos de Géminis
A Géminis le corresponden Júpiter/Marduk, Marte/Nergal y
Sol/Shamash. Júpiter/Marduk nos trae cierta confusión, ya que por la dialéctica
Géminis/Sagitario podemos encontrar justificación a cualquier tendencia jupiterina en
Géminis sin recurrir a los Decanatos. Ello es cierto, pero no es menos cierto que este
primer Decanato Júpiter sigue a un Tercer Decanato Saturno en Tauro. O sea a la
concentración, acumulación y solidificación producida en Tauro, sigue la expansión y
el desarrollo teórico propio de este signo de Aire. Cuando se resuelve el problema
alimentario en una comunidad aparece la expansión material, crecimiento de la comunidad,
el comercio (Géminis) que lleva a la importación y exportación (Júpiter y Sagitario
como complementos), y la posibilidad de hablar, teorizar y dedicarse al arte, la
filosofía, el conocimiento y la religión. De aquí nacerán nuevas formas de consciencia
del Yo, simbolizadas por los Decanatos de Marte/Nergal y Sol/Shamash, pero ahora menos
motoras y sensoriales y más conscientes. En lo que respecta al Sol, y en parte a Marte,
al establecer una forma de comunicar las ideas mediante el lenguaje y más tarde la
escritura, nos encontraremos conque el individuo ya no depende de su propia experiencia y
de sus genes para aprender y ser consciente, la relación con sus semejantes, la
aparición de tradiciones y la transmisión de conocimientos permitirán que en ciertos
aspectos pueda continuar el trabajo donde otros individuos lo han dejado (Más adelante
veremos la profunda relación que indican los Decanatos entre signos tan dispares en una
aproximación superficial como Géminis y Capricornio). Consciente el individuo de que hay
algo alrededor, se siente finalmente centro por relación dialéctica de conceptos, este
es el valor solar final de Géminis. En un nivel más elemental podemos ver la presencia
agresiva de Marte/Nergal en cuestiones como la competencia comercial, la agresión verbal
y la polémica, incluso en temas como los vecinos, especialmente si lo llevamos al campo
nacional, se aplica el lema militar "Todo punto de contacto es potencialmente un
punto de conflicto".
Los Decanatos de Cáncer
Los Decanatos de Cáncer están regidos por Venus/Ishtar,
Mercurio/Nebo y Luna/Sin. El Sol en que acaba Géminis es como decíamos un centro, un
punto alrededor del cual los individuos pueden localizarse y focalizar esfuerzos de todo
tipo. El individuo aquí toma consciencia de su pertenencia a un colectivo (Venus/Ishtar,
cualquier forma de asociación o unión), sea familiar, sea local, sea nacional. Esto es
consecuencia de la capacidad de comunicación desarrollada en Géminis (la principal seña
de identidad de una nación no es tanto el territorio, como el idioma y las naciones
nómadas son una prueba palpable). Esto está reforzado por la presencia de un Decanato
Mercurio/Nebo que siempre habla de comunicación. Comunicación supeditada a lo
lunar/inconsciente del signo, pero comunicación, Cáncer da con frecuencia escritores,
especialmente de cuentos, fantasía, psicología o historia. El tercer Decanato pertenece
a la Luna, Señora de todo el Signo, por lo que poco se puede añadir aparte de indicar
que de la unión venusiana y de la comunicación y relaciones de vecindad mercuriales
surgen la tribu, la localidad y la nación (Luna como símbolo del pueblo), o la
integración del individuo en su familia (Venus = Unión, Mercurio = Hermanos). En
conjunto estamos en el mundo en el que se forman los Mitos y los Símbolos, aquí de forma
inconsciente, local, como máximo planetaria. Pero la misma serie de Decanatos aparecerá
en Acuario, otro Signo relacionado con el Símbolo, pero puesto este en los cielos, y con
una clara tendencia a establecer unidades suprafamiliares y sobre todo supranacionales.
Los Decanatos de Leo
La serie de Decanatos de Leo está compuesta por
Saturno/Ninurtu, Júpiter/Marduk y Marte/Nergal. La tradicional relación de Leo con la
realeza, la aristocracia y en general el gobierno en sus formas clásicas es evidente.
Saturno es el poder ejecutivo, Júpiter el legislativo y religioso (solo recientemente
separado en las apariencias) y Marte el militar. Veamos ahora su desarrollo desde el
Decanato Luna en que termina Cáncer. Empezamos por Saturno/Ninurtu ("Sol de la
Noche"), que crea un orden, una organización, una jerarquía de cualquier tipo. Así
la colectividad nacida en Cáncer se organiza, el blando Decanato Luna en que acaba, se ve
protegido por una sólida cubierta saturnina. Empieza por establecer unas estructuras,
unas normas surgidas generalmente de costumbres íntimamente relacionadas con la necesidad
de sobrevivir del grupo (el último Decanato del Signo anterior es la Luna). Esta fase,
aparentemente la más organizada tiene todavía un fuerte componente instintivo. Luego nos
encontramos con Júpiter/Marduk, aparece la religión, la filosofía, la ley, los rituales
(y de ellos el teatro, tan vinculado con Leo), y la transmisión estructurada de
conocimiento que necesitan esta actividades (educación). De aquí surge una nueva
consciencia individual representada por el Decanato Marte. Este Decanato indica también
que como resultado de lo anterior aparece una nueva fuerza, una nueva capacidad de
acción, creación, ataque y defensa, esta vez basada en lo colectivo, y en las ventajas
que este proporciona al individuo (Marte). El sentido de unicidad y de personalidad que
Leo ha conscienciado de la vivencia Cáncer, nos llevará a pensar en la posibilidad de
entidades superiores al individuo en las que este esté integrado, y así llegaremos al
sentimiento de disolución del Ego en un todo mayor que indica la repetición de esta
serie de Decanatos en el Signo de Piscis. También podemos estudiar aquí las tres fases
de la redistribución de bienes en las sociedades primitivas, muy relacionadas con Piscis.
En la primera etapa el que aspira a ser una "gran hombre" convence y moviliza a
parientes y amigos para producir más de los necesario, luego procede al reparto de este
excedente en una fiesta quedándose solo con lo peor. Es una situación muy similar a la
de los estajanovistas, el individuo se sacrifica (Saturno y Piscis) a cambio de fama y
respeto (Leo). En sociedades con más medios el "gran hombre" organiza el
trabajo ajeno y se convierte en un "río para su pueblo", en un "gran
árbol", da grandes regalos e incluso destruye y despilfarra (Júpiter/Leo,
ceremonias del potlatch en Canadá) para demostrar su riqueza con la finalidad de atraer
más gente a su comunidad, pero ya empieza a quedarse con parte de lo mejor, no es él el
que hace el trabajo principal e incluso emplea prisioneros de guerra. En la tercera etapa
el "gran hombre" ha adquirido fuerza militar y puede organizar a la comunidad
para dominar y esclavizar a otras (Marte/Leo, Marte/Piscis).
Los Decanatos de Virgo
Los Decanatos de Virgo están regidos por Sol/Shamash,
Venus/Ishtar y Mercurio/Nebo. En Virgo acaba la etapa individual/inconsciente, aparece la
lógica y la capacidad de análisis, la capacidad de dividir. El Decanto Sol indica
claramente que estamos en una principio de consciencia bastante madura, que siempre sigue
a la acción de Marte, último Decanato del Signo anterior. Consciencia de lo evidente,
obtenida de lo que vemos y sentimos, que requiere por lo tanto una elaboración
intelectiva por un lado y una plasmación concreta por otro. Aplicando la fuerza marciana
obtenida en Leo podemos actuar sobre la materia, podemos romperla, manipularla, cambiarla,
ya no dependemos de nuestros propios medios para sobrevivir. La consciencia grupal
anterior nos permite ver no solo que nosotros somos parte de algo, sino que en todo hay
partes y estas pueden ser lo bastante pequeñas o nuestro grupo lo bastante grande, para
poder manipularlas. Es el primer paso para la aparición del trabajo y del análisis
intelectual, basado todavía en la materia. Usamos esta capacidad y obtenemos una serie de
beneficios (alimentos, arte, herramientas) que nacen de la unión que siempre proporciona
Venus (ahora segundo Decanato). El sentido colectivo primitivo desarrollado hasta Leo y
conscienciado en el Decanato Solar de Virgo empieza a dar sus frutos. De esta unión, y de
la capacidad de ver aunque solo sea a nivel material la relación unión/parte surge la
capacidad de análisis, de trabajo y comienza también la ruptura (la desmembración del
rey de Leo, de los rituales antiguos) de la personalidad puramente individual. Así el
Decanato final de Virgo indicará no solo la capacidad de trabajar, sobre todo en las
labores de la tierra, sino también la de poder asimilar (Virgo rige el intestino
delgado), todo lo que hemos desarrollado en este cuadrante
inferior/individual/inconsciente de la carta. Ahora podemos ver primera vez con ojo
crítico y lógico cuanto hemos hecho inconscientemente, o en procesos más avanzados,
analizar cuanto hemos llevado al inconsciente por cualquier motivo, para elaborarlo,
conscienciarlo y luego en Libra re-integrarlo. Esta fase de análisis y des-integración
de la unidad adquirida en Leo, es única como serie de Decanatos, la secuencia vista aquí
no vuelve a repetirse.
Continuación>> |