LA MAGIA BLANCA Y EL KARMA
Por Mario Jiménez Castillo
La palabra<<
Karma>> proviene del sánscrito <<Karman>> que significa acción y
reacción de la voluntad.
Toda acción buena o mala siempre causa una reacción en la
energía que la envió. El Karma es la ley universal que ha regido al hombre desde el
inicio de los tiempos y también es conocida como la ley de la Compensación. Toda
energía que es enviada será retribuida a su punto de origen tarde o temprano.
Existen personas que consideran al karma como un factor
adverso en el destino y por ello creen que les afectará durante toda la vida. El Karma no
es negativo ni positivo, simplemente es producto de la programación energética de
nuestra voluntad.
Un karma negativo puede ser traído desde vidas anteriores;
sin embargo existen medios concretos para modificarlo. Dichos medios son sencillos y
prácticos de ejecutar: lo único que se debe hacer es enviar buena energía en todo lo
que hagamos, digamos o pensemos. El karma puede ser noble y estupendo, todo depende de
nuestras acciones. Es de sabios hacer el bien a los demás porque al mismo tiempo nos
estamos haciendo el bien a nosotros mismos.
El karma es como un bumerang: si haces bien recibes bien y si obras mal recibes mal.
El karma puede ser acumulativo y debemos estar conscientes de lo que nuestra energía es
capaz de provocar.
La ley de la compensación es el fiel reflejo de la ley de la causalidad y no de la
casualidad, porque toda causa tiene su efecto tanto en el plano físico como en el plano
espiritual.
El karma no debe causar temor, aunque ello depende de cada uno porque todo ser humano
decreta, piensa y ejecuta lo que sale de su mente y corazón. Si se obra de una
manera errónea, vengativa o egoísta solo recibiremos a cambio dolor y penumbra. Lo mejor
es obrar de buena manera, con entusiasmo, con amor, con buenos deseos y así el Karma se
convertirá en recompensa.
¿Qué es la Magia Blanca?
La magia blanca es el tratado espiritual que reúne todas las fuerzas de la naturaleza y
el universo con el único fin de crear el bien. La magia blanca se opone a la maldad y por
ello no debe ser confundida con la magia negra y los ritos obscuros. La práctica de la
magia blanca envuelve el uso de la buena voluntad para efectuar cambios benéficos; por lo
tanto cualquier persona en pleno uso de sus facultades, será capaz de enfocar su energía
y voluntad hacia el bien y de ese modo realizar rituales benignos.
La magia blanca no altera los designios universales porque
no obliga, no ata, no mancha ni pervierte a su usuario. Solamente se practica para atraer
provecho o para liberarse de malas vibras o conjuros malignos enviados por aquellos que
carecen de buena voluntad.
La magia blanca no induce a nadie a complacer la voluntad del otro, ni tampoco funciona
cuando se pretende hacer el mal. La practica ritual de la magia blanca es considerada como
una comunión cósmica entre la buena voluntad del ser humano y las fuerzas inagotables y
misteriosas de la naturaleza.
¿Cómo prepararse para un ritual de magia blanca?
Si ha decidido a efectuar un ritual de magia blanca, lo principal en ese momento será
contar con un buen estado anímico, espiritual y físico, además de contar con buenos
propósitos y fines adecuados.
La magia blanca se utiliza única y exclusivamente para
hacer el bien. Antes de efectuar un ritual se recomienda usar ropa de colores claros, o de
color blanco y lavarse las manos y frotarlas con agua florida o con un poco de alcohol
alcanforado. Posteriormente se hace una meditación, se ora por un momento y se comienza a
realizar el ritual.
Una vez en el proceso se debe concentrar toda la fuerza mental para impregnar de energía
al propósito por el cual se efectuará la magia.
Existen magias de ocasión y otras que se hacen repetidamente por varios días o semanas.
La buena disposición y la constancia son factores esenciales para que un ritual cumpla
con su cometido. Si de una magia no se obtiene el resultado esperado es porque no se
siguieron los pasos correctamente, no hubo suficiente concentración o no se tomo en
cuenta la posición de los astros, factor fundamental en este tipo de prácticas rituales.
Cada propósito es diferente y tiene por consiguiente una fecha y hora específica para su
realización, la que se debe tomar en cuenta para que el resultado sea el mejor.
Nunca se debe realizar un ritual si se está triste, enfermo, deprimido o de mal humor, ya
que la energía en ese instante podría actuar en forma contraria.
Al finalizar un ritual de magia blanca se debe dar gracias a las fuerzas de la naturaleza
y decretar la siguiente frase:
" Que este ritual actúe en beneficio de mis semejantes, la naturaleza y el cosmos, y
al mismo tiempo forme parte del balance perfecto del universo."
|