LA MEDICINA TRADICIONAL
CHINA
Por la Dra. Cecilia Y.
www.acupunturachina.com
El
universo está en expansión. La naturaleza de todas las cosas
es movimiento permanente; el movimiento genera
transformación. El microcosmos y el macrocosmos se
desarrollan y transforman bajo estas características.
En China, desde tiempos remotos, el hombre ha
sido considerado parte de este sistema universal: es
producto, también, de “fuerzas cósmicas”. El desarrollo de
los estados de salud y enfermedad en el hombre son el
resultado del estado de equilibrio o desequilibrio de esas
mismas “fuerzas”.(1)
Para poder comprender este “sistema de
pensamiento”, que es el fundamento de la Medicina
Tradicional China (MTC), resulta imprescindible conocer
determinados conceptos que, en rigor, integran un sistema
filosófico sobre el cual se asienta toda la vida social y
cultural de China.
Aunque conocidos y difundidos en
Occidente, algunos de esos conceptos –milenarios-- tales
como “energía” o “Yin y Yang”, e incluso un método como la
Acupuntura, rama empírica de la Medicina Tradicional China,
siguen rodeados de un cierto halo de misterio donde, muchas
veces, suele confundirse teoría y práctica con mitos y
leyendas.
Una de las obras más antiguas que existen
hoy en China, el Huang di Neijing, llamado también “El
primer Canon del Emperador Amarillo”, concentra los grandes
avances médicos de la antigüedad y establece y sienta las
bases del sistema teórico de la MTC. En este clásico
relativamente sistemático y completo, se lee: “La vida del
hombre es el resultado de la concentración de la energía. Si
la energía se concentra, aparece la vida; si la energía se
dispersa, viene la muerte”. (2)
Aquí, ciertamente, la idea de energía
refiere más a las observaciones empíricas del siglo XIX que
concluyeron que aunque la energía puede transformarse no se
puede crear ni destruir, que a la idea de energía como
capacidad de un sistema físico para realizar trabajo. Antes
bien, la energía o QI, para la Medicina Tradicional China,
es la base estructural material del universo, su esencia. Y
este concepto es utilizado para explicar cada uno de los
elementos del universo y los eventos que en él acontecen.
De este modo, la generación de las cosas y
sus cambios así como la estructuración y transformación del
proceso de salud-enfermedad, no son sino manifestaciones de
la actividad de la energía o QI. Más aún: todas las cosas en
el universo son resultado de los movimientos y cambios de
QI.
El Qi corporal
La
energía corporal recibe diferentes nombres, y éstos dependen
de las distintas actividades que ejerce en áreas tales como
producción, distribución, función, etc. La energía previa al nacimiento se conoce como Energía
Ancestral (original o “yuan qi”). Proviene de la unión
esencial –Jing- del óvulo y el espermatozoide) y se
“atesora” o almacena en los riñones.
La energía que se obtiene después del
nacimiento se conoce como Energía Adquirida. Proviene de los
alimentos y del aire y se “atesora” en la zona pectoral y en
el estómago.
La Energía Defensiva (“wei qi”), protege
al cuerpo de la invasión de factores patógenos exógenos y se
atesora sobre la superficie de la piel. La energía (qi), la
sangre (xue) y los líquidos corporales integran este
sistema. Otra manifestación de la energía es el Qi propio de los
órganos Zang-Fu (Zang: órganos-macizos, Fu:
vísceras-huecas), que se relaciona con las características
de cada órgano y cada víscera.
El Yin y el Yang
Desde
la perspectiva cosmogónica china y sobre la base del
concepto de energía, se asientan dos “fuerzas” regidas por
el principio de oposición y complementariedad: el Yin y el
Yang. La filosofía china ha desarrollado y generalizado el
empleo de estos términos a toda la naturaleza mostrando que
el principio del opuesto-complementario se encuentra en
todas partes y que es, de alguna manera, el origen de toda
manifestación. Además, el mismo principio contiene, en
proporción variable, el Ying y el Yang, uno de los cuales
sobresale o se destaca, aunque sólo temporalmente, para dar
lugar al predominio del contrario. Todas las variables en las relaciones entre el Yin y el Yang
son utilizadas en la Medicina Tradicional China para
explicar, ya de manera especifica, la fisiología y patología
del cuerpo humano y también para guiar el diagnóstico y el
tratamiento en el trabajo clínico. (3)
Los términos Yin y Yang fueron mencionados
por vez primera en el Libro de las Mutaciones (4) y
significan, literalmente, la vertiente (de la montaña) que
da a la sombra (Yin) y la vertiente que da al sol (Yang)
Además de la oscuridad que caracteriza a la sombra, Yin
implica lo pasivo, lo estático y lo femenino mientras Yang,
lo luminoso, representa también lo activo, lo dinámico y lo
masculino. La discusión acerca de si Yin y Yang son dos energías
diferentes o dos estados distintos de la misma energía debe
dejar paso, desde el punto de vista científico, al
reconocimiento de su predominio en la naturaleza y en el
organismo, sano y enfermo. La oposición Yin – Yang está
regida por el principio dialéctico de la complementariedad y
no se fundamenta en una concepción dualista. Antes bien, el
marco teórico de la MTC remite a la unidad de lo dual:
luz-sombra, frío-calor, contracción-expansión. No hay sombra
sin luz; no hay luz que no proyecte sombra. Hay más o menos
luz, más o menos sombra. Diversos abordajes aplicables al
proceso observado entre la predominancia de la luz o de la
oscuridad, entre el equilibrio y el desequilibrio, entre el
estado de salud y el estado de enfermedad así como sus
consecuencias en cada ser humano constituyen el corpus
empírico de la MTC.
La acupuntura
El
término Acupuntura (del latín acus, aguja, y punctura,
punzada), difundido a Occidente por jesuitas misioneros que
visitaron la China en el siglo XVII y describieron el
método, expresa sólo una parte del mismo; de acuerdo con su
nombre original, debería llamarse Acupuntura y Moxibustión.
Practicado desde épocas remotas y de ejecución aparentemente
simple, este procedimiento terapéutico consiste en la
introducción de agujas metálicas o en la estimulación
calórica de ciertos puntos de la piel. (intro). Su
sencillez, sin embargo, proviene de una gran estructura
lógica, de una construcción teórico-práctica cuyas partes
engarzan entre sí como un mecanismo de alta precisión.
Los puntos que se estimulan son Puntos
chinos, cuya ubicación precisa está determinada a lo largo
de toda la piel, y que se hallan unidos entre sí mediante
líneas: los Meridianos (Chings).
Las líneas son, en el “mapa” chino, vasos conductores de
energía (QI); los puntos equivalen a “nudos” situados en
distintas partes de los conductos. Dicho “mapa” grafica los
12 meridianos simétricos (6 Yang y 6 Yin) por donde circula
la energía que es elaborada a su vez por 5 órganos y 5
vísceras a cuyas funciones se han agregado 2 para alcanzar
la simetría perfecta en el número 12. Las vísceras son Yang; los órganos son Yin. Las primeras, encargadas de transformar los alimentos, son
el estómago, el intestino delgado, el intestino grueso, la
vesícula biliar y la vejiga.
La sexta función añadida a las que
realizan las 5 vísceras se denomina Triple Recalentador ó
SANJIAO SHAOYAN, expresión de triple función
cardiorrespiratoria, digestiva y genitourinaria. Del mismo
modo, los cinco órganos Yin, Corazón, Bazo, Pulmón, Riñón,
Hígado, se le ha añadido una sexta función, Yin: la llamada
circulación-sexualidad ó Canal del Pericardio JUEYIN de la
mano. Se trata de una función totalizadora que no puede
entenderse sino en relación con el Triple Recalentador dado
que éste es el polo externo, Yang, y que
circulación-sexualidad, es el interno, Yin.
Cuando el estado del organismo es
saludable, estas dos fuerzas –que tienen a su opuesta dentro
de sí: Yang contiene a Yin y Yin contiene a Yang— permanecen
en equilibrio. La salud, para la MTC, es signo de equilibrio
energético. Porque Yin y Yang representan los aspectos
relacionados y contrarios de los objetos; no son absolutos
sino relativos. Este fenómenos de oposición e interconexión
de las cosas es inagotable en la naturaleza. Una forma
gráfica que representa este concepto es la figura Tai-Chi o
Culminación Suprema, donde la oposición dialéctica Yin-Yang
es mostrada a través de las 2 formas simétricas de distinto
color (blanco y negro) limitadas por una línea ondulada y
dispuestas dentro de un círculo que incluyen, cada una, un
círculo pequeño del color opuesto.
Etiología
Para la Medicina Tradicional China, existen
dos causas de enfermedad: una causa principal, interna al
organismo, y una causa secundaria externa a él. La primera
se denomina factor antipatógeno (Zhengqi) y remite a la
capacidad del cuerpo humano para resistir a la acción de
agentes patógenos de diversa índole y mantener el equilibrio
relativo en el interior del cuerpo y entre éste y el mundo
exterior. La segunda, que recibe la denominación de factores
patógenos (Xieqi), remite a aquellos agentes externos que
tienden a romper cualquiera de los equilibrios relativos
internos del cuerpo. Dicho de una manera simple, la salud
depende de la capacidad de reacción que tenga el organismo
para enfrentar a agentes externos a él. La enfermedad,
entonces, sobreviene cuando el factor antipatógeno, Zhengqi,
se encuentra débil para luchar, lo que deja campo libre a la
acción patógena, Xieqi, que provoca desequilibrios en el
interior del cuerpo (desequilibrio entre el Yin y el Yang).
Este es el motivo por el cual la causa interna es
considerada en la MTC un factor básico en la aparición de la
enfermedad mientras que la causa externa ocupa un lugar
condicional. La causa externa actúa a través de la causa
interna (5); si ingresa y ejerce su acción en el organismo
es porque el factor antipatógeno no puede oponer reacción a
ella. A este motivo se debe también el enfoque del
tratamiento de la enfermedad de la MTC, que pone especial
atención en la regulación y protección del Zhengqi o, lo que
es lo mismo, en regular y fortalecer todos los mecanismos de
defensa del cuerpo humano.
Debido a las características propias de su
etiología, la MTC relaciona las enfermedades con cambios
climáticos. Dichos cambios, más allá de la adaptabilidad del
individuo, son considerados factores patógenos de diversos
trastornos y categorizan manifestaciones clínicas que
reflejan la anormalidad o incompatibilidad entre los
factores Zhengqi y Xieqi. Los factores patógenos, por tanto,
implican también la patología.
Sin embargo, y dado que la patología de la
enfermedad resulta fundamental para guiar el tratamiento,
los factores patógenos deben ser investigados en relación
con su naturaleza y su significación real, considerando y
estudiando las relaciones entre éstos y las disfunciones
orgánicas. A la identificación del factor patógeno se debe
agregar la concienzuda observación de la preponderancia o
decaimiento de los factores patógeno y antipatógeno en su
lucha de acción y reacción. Y, por ejemplo, a través del
funcionamiento normal o anormal de los órganos Zang-Fu, se
puede no sólo conocer la causa de la enfermedad sino también
los cambios que provoca en el organismo, lo cual permite
basarse en la sintomatología específica que determinará los
principios del tratamiento.
En forma sintética, los factores patógenos
se clasifican en tres grupos: 1) seis factores exógenos; 2)
siete factores emocionales, y 3) factores coadyuvantes. Los
seis factores exógenos son viento, frío, calor de verano,
humedad, sequedad y calor (calor moderado). Los siete
factores emocionales se relacionan con actividades mentales
ligadas a las emociones: alegría, ira, ansiedad, meditación,
tristeza, miedo y terror. Los factores coadyuvantes, por
último, son alimentación inapropiada, trabajo o descanso
excesivos, traumatismos, éstasis sanguínea y flema-humor
(Tanyin) (6)
La antítesis funcional en la fisiopatología
Si una simple apelación al sentido común permite verificar
el concepto Yin-Yang en la naturaleza, desde la perspectiva
de la fisiopatología es posible advertir idéntica dialéctica
en las funciones vitales. Pulmones: inspiración-exhalación;
corazón: sístole-diástole; intestinos delgado y grueso:
repleción-evacuación, o sea, dilatación y contracción,
Yin-Yang.
Así como esta ley rige a la mecánica
funcional, también responden a ella los mediadores químicos,
que preceden el efecto mecánico: la adrenalina y la
noradrenalina por un lado, y la acetilcolina, por otro,
muestran propiedades opuestas frente al ritmo cardiaco.
Siguiendo la misma lógica, no existe hasta hoy en el sistema
enzimático una enzima que carezca de contraparte, la enzima
inhibidora. Toda la bioquímica celular opera de este modo. Y
también lo hace el sistema nervioso autónomo, que muestra un
nítido ejemplo de antítesis funcional entre simpático y
parasimpático, según el cual el primero domina durante el
día y el segundo durante la noche.
La acción comparada de los sistemas
simpático y parasimpático, producto del estudio de la
antítesis funcional en órganos donde la acción del
neurovegetativo es bien conocida, muestra un nuevo elemento
de oposición. El sistema simpático (Yang) activa los órganos
Yin (corazón, pulmón, circulación) e inhibe la actividad de
los órganos Yang (estómago, intestinos delgado y grueso,
vejiga). El parasimpático (Yin), por su parte, actúa en
forma contraria: inhibe los órganos Ying y activa los Yang.
En el funcionamiento antitético de ambos
sistemas así como en el de otros ejemplos de antítesis en
funciones vitales se encuentra el concepto de Yin y Yang que
se aplica también a la clasificación de órganos.
La teoría embriológica y la función del sistema nervioso
El
doctor Roger de La Fuye (1890-1961), fundador de la Société
Francaise d´Acupuncture, quien propuso su Teoría
embriológica basándose en el hecho de que la capa
ectodérmica del embrión origina en forma simultánea a la
piel y al sistema nervioso, y el profesor de la Universidad
de Upsala, Svann Horstädius, que en su libro “The Neural
Crest” se refiere a la formación de la médula espinal, del
sistema nervioso y de la piel, han aportado sustento teórico
occidental, a los miles de años de teoría y práctica de la
Medicina Tradicional China. Cabe destacar aquí que si bien
abundan textos desde la antigüedad en la materia, la demora
en las traducciones y la escasa difusión que se mantuvo a
posteriori, constituyen las causas principales del
desconocimiento teórico de este sistema médico.
A modo de ejemplo, la formulación de la
teoría de Horstädius: “Si, en efecto, en los primeros estadios de formación del
huevo humano, tal punto del ectodermo (que en nueve meses
llegará a ser la piel y el sistema nervioso), está en íntima
relación con tal punto del endodermo (el cual, en nueves
meses, llegará a ser tal órgano, el estómago, por ejemplo),
puede pensarse que, en el curso de la evolución del huevo, y
luego del embrión humano, hasta el estadio final del niño, y
luego del desarrollo del hombre hasta su muerte, las mismas
relaciones íntimas persisten entre ese mismo órgano (el
estómago) y la piel, por intermedio del sistema nervioso,
con la diferencia que el punto inicial ectodérmico se habrá
desarrollado en una línea cutánea, que podrá precisamente
explicar el “Ching” (meridiano) del estómago. Y así para los
otros puntos (...)”.
Un estímulo provoca en el organismo
reacciones de alta complejidad. Por ello, los esquemas
fisiológicos del arco reflejo medular, en el que participan
sólo dos neuronas (una sensitiva y otra motora), resultan
limitados para el interés de la MTC. Simplificar el arco
reflejo deja afuera, por así decir, la riqueza de las
conexiones existentes en los planos horizontal y vertical,
en las etapas sensitiva y motora y en las conexiones
neurovegetativas. Riqueza que es posible observar si se
aplica la teoría de la neurona de Ramón y Cajal, en la cual
las sinapsis neuronales desempeñan el papel principal por
permitir la formación y destrucción de conexiones y arcos
reflejos dentro de una infinita variedad de posibilidades.
Las posibilidades teóricas del sistema
nervioso fueron exploradas también por el antropólogo de la
Universidad de Hamburgo W. Schidt sobre la base de trabajos
histológicos realizados por varios investigadores. De
acuerdo con el doctor Stöhr, “todo el sistema nervioso
representa un “syncytium” neuroplasmático, es decir, una red
cerrada de filetes nerviosos, con células interpuestas” y,
por otra parte, ha quedado demostrado además que las
neurofibrillas constituyen el elemento conductor dentro del
neuroplasma y que aquellas, lejos de ser formaciones fijas,
son esencialmente cambiantes: cambian y se forman bajo la
influencia de la diferencias de potencial de los tejidos
inervados, sirviendo al mismo tiempo la función de conducir
y equilibrar las diferencias de potencial. Con esta teoría
como base se ha construido la teoría de la “Synneurona”,
según la cual todo el sistema nervioso del organismo animal
posee una estructura cerrada de anillos de neurofibrillas
unidas unas a otras por un fenómeno semejante a la inducción
eléctrica, estructura que cambia continuamente.
Lo importante a destacar de esta teoría se
desprende del hecho de que las denominaciones simpático o
parasimpático, por citar un ejemplo específico, no son
aplicables a nervios o ganglios sino a enlaces que son, y
aquí está el punto, cambiantes. Cada tejido está en enlace
simpático o parasimpático con la synneurona del órgano
medular. Aquello que cambia, según las funciones, remite al
predominio de uno u otro enlace. Así, para dirigir los
enlaces hacia la operatoria acupuntural y en palabras del
doctor Bachmann (7), “todo proceso reparador y curativo en
el organismo se produce por una transposición de
perturbaciones synnéuricas” (...).
Mecanismos de acción de la acupuntura

Resulta imprescindible
considerar la influencia predominante que ejerce el sistema
nervioso en los procesos patológicos para comprender por qué
la Acupuntura ha sido efectiva en la cura de enfermedades a
lo largo de miles de años. Sobre la base empírica del
estímulo producido por la aguja de acupuntura o la
aplicación de calor localizado o moxa en puntos específicos
del cuerpo humano y las reacciones orgánicas que dichos
estímulos generan se asientan la Acupuntura y la
Moxibustión, métodos de “tratamiento interior de las
enfermedades desde el exterior” (8) que continúan
perfeccionándose al ritmo de las nuevas tecnologías que
proporcionan mayor potencial eléctrico.
Retomando la teoría embriológica y de
acuerdo con la teoría de Horstädius: “(...) Un pinchazo
sobre uno de los puntos de estas líneas (meridianos)
repercutirá pues específicamente sobre el órgano (y, en
consecuencia, sobre la función orgánica) con el cual esta
línea estaba ligada originariamente”.
La energía circula por el cuerpo a través
de los 12 meridianos que corresponden a los 5 órganos Yin,
los 5 órganos Yang y a las 2 funciones denominadas Triple
Recalentador y Circulación-sexualidad. La correspondencia
entre meridianos y órganos internos está dada por los vasos
secundarios (ligámenes entre sí), encargados de la conexión
entre ambos. Los vasos secundarios son la clave para
entender la relación entre la circulación periférica de la
energía y el funcionamiento de los órganos y para dar cuenta
del mecanismo de acción de la acupuntura. A través de la
“puntura” en determinados puntos, se ejerce una influencia
sobre la energía; toda modificación del caudal de energía se
transmite a los órganos con los cuales están conectados, lo
que se conoce como reflejo víscero-cutáneo.
Además del procedimiento de diferenciación
de condiciones patológicas que debe realizarse según la
teoría de la MTC, el tratamiento acupuntural está basado en
los siguientes principios: dispersión para los síntomas por
“exceso” y tonificación para los síntomas por “deficiencia”.
A fin de que la aplicación de los principios sea la
apropiada, resulta necesario conocer a la perfección el
trayecto de los meridianos, la distribución de los puntos
chinos y las indicaciones para cada parte de este sistema.
En lo que se refiere a la acción
propiamente dicha de la Acupuntura cabe mencionar, desde el
punto de vista de la neurofisiología y de las relaciones
existentes entre el sistema nervioso y la circulación
sanguínea, algunas de las funciones más importantes de su
mecanismo:
- Posee una actividad reflexógena sobre
los órganos internos.
- Produce un “fortalecimiento” del
sistema nervioso central y actúa sobre los trastornos
funcionales.
- Posee una influencia normalizadora
sobre la formación reticular del cerebro y sobre el tono
y la reactividad de todo el sistema nervioso vegetativo,
lo que guarda directa relación con la normalización de
todas las funciones del organismo.
- Actúa sobre el funcionamiento
hipotalámico-hipofisiario-suprarrenal elevando así las
defensas del organismo.
Hasta aquí una breve descripción de los
principios básicos de la Acupuntura, procedimiento
terapéutico cuya efectividad en la cura de enfermedades está
sujeta a la realización previa de un correcto diagnóstico.
La MTC utiliza desde la antigüedad una metodología
diagnóstica basada en fundamentos teóricos interrelacionados
(pilares del método) entre los que se cuentan la Teoría del
Yin y el Yang, la Teoría de los 5 Elementos, la
Diferenciación de síndromes, la Interrogación (acerca de si
el paciente siente frío o calor, si tiene fiebre o
escalofríos; sobre el apetito y el gusto; sobre la orina y
las heces; sobre el dolor), la Inspección ocular (de la
expresión, del color, la Glosodiagnosis, etcétera), la
Auscultación y la Palpación (Pulsología y Palpación
abdominal, entre otras). (9)
Una vez
que determina el meridiano o el órgano afectado, el médico
formado en la Medicina Tradicional China, debe establecer
los síntomas principales y secundarios, el mecanismo de
desarrollo de la enfermedad y el estado (crónico o agudo)
del paciente para decidir cuales de los procedimientos
técnicos implementará para el tratamiento(acupuntura,
moxibustión etc.) A tal decisión arriba tras considerar
diversos aspectos teórico-metodológicos que se sustentan en
los principios de oposición y complementariedad, en las
conexiones internas que regulan el funcionamiento orgánico y
el de éste con el medio externo, en una visión cosmogónica
integradora, donde cada cosa tiene su lugar y es parte, a su
vez, de un todo.
Entre el día y la noche, entre el Yin y el
Yang, entre el ser humano y el universo, existen
interrelaciones, encuentros que permiten una visión
complementaria en el enfoque de la salud.
Bibliografía
- Fundamentals of Acupuncture and
Moxibustion, Tianjin College of Traditional Chinese
Medicine and Goto College of Medical Arts and Sciences.
Tianjin Sciences and Technology Translation and
Publishing Corp., 1994.
- González G., Roberto; Yan Jianhua,
Medicina Tradicional China. Huang di Neijing. El primer
canon del emperador Amarillo.–. Editorial Grijalbo,
México. 1996.
- Ediciones de Ciencia y tecnología de
Shangai,1983, traducido y adaptado al español por Juan
Jaramillo y Min Ming, Fundamentos de Medicina
Tradicional China. Tercer Mundo Editores, Colombia,
1989.
- I Ching – El Libro de las Mutaciones.
- Ediciones de Ciencia y tecnología de
Shangai,1983, traducido y adaptado al español por Juan
Jaramillo y Min Ming, Fundamentos de Medicina
Tradicional China, Tercer Mundo Editores, Colombia,
1989.
- Versión castellana de Zhang Jun y
Zheng Jing, Fundamentos de Acupuntura y Moxibustión de
China. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, China,
1984, Pág. 32.
- Bachmann, Gerhard: Die Akupuntur,
eine Ordnungstherapie, Haug, Ulm-Donau, 1959.
Leitfaden der Akupunktur, Haug, Ulm-Donau, 1961.
(citado en Acupuntura. Teoría y Práctica. David J.
Sussmann. Editorial Kier. 1987. Pág. 403)
- Versión castellana de Zhang Jun y
Zheng Jing, Fundamentos de Acupuntura y Moxibustión de
China. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, China,
1984, Pág. 318.
- Versión castellana de Zhang Jun y
Zheng Jing, Fundamentos de Acupuntura y Moxibustión de
China. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, China,
198, Pág. 41
Consulta
el horóscopo chino de Sitio Hispano |