¿PUEDE LA ASTROLOGIA PREDECIR
TERREMOTOS?:INTRODUCCION
El vasto campo de acción y las múltiples aplicaciones que la Astrología nos propone,
permite que nos internemos en el conocimiento de distintas disciplinas científicas,
ampliando el horizonte de sus investigaciones medite el empleo de lo que podría llamarse
una nueva metodología, que contribuya a integrar los distintos conocimientos que
hacen a la investigación científica. Esta integración, que enriquece tanto a la
Astrología como a la ciencia con la que esta colabora, no va en desmedro de la
especialización, ya que el conocimiento integral es el resultado de distintas
especializaciones que con el tiempo conforman un todo.
La Astrología, por si sola, contiene la representación simbólica de todo evento, tanto
en el orden individual (psicológico y material), como en el orden terrestre (lo que
podríamos denominar Astrología Mundial). Por otra parte, la Sismología es una ciencia
exacta que tiene sus leyes y cumple con todos los requisitos necesarios para que la
estructura de su conocimiento se asiente sobre bases sólidas.
La integración de estas dos ciencias, para lograr un mutuo enriquecimiento, y
perfeccionar sus técnicas y procedimientos, es el objeto de este trabajo, pero
lógicamente, por tratarse de una investigación de tipo astrológico, haremos más
hincapié en este tema.
SISMOLOGIA:
Para lograr esto, vamos a apartarnos momentáneamente del tema puramente astrológico (al
que abordaremos luego con algunos ejemplos) para hacer algunas breves pero necesarias
consideraciones sobre el origen y las causas de los terremotos, sobre la sismología como
ciencia, y por fin, su posible conexión con el simbolismo astrológico.
Los terremotos son movimientos de tierra que se producen en la Litosfera, es decir en la
primera capa de la corteza terrestre, la que llega a tener un espesor de hasta 100 kmts.
El epicentro del terremoto, se encuentra siempre en la profundidad de la corteza
terrestre. En la actualidad, existe una teoría llamada "tectónica de placas",
que sostiene que esta corteza está formada por aproximadamente 12 placas independientes
de tamaños subcontinentales, las que por alguna razón se mueven. El movimiento o
desplazamiento de alguna de estas placas, produce un efecto de rozamiento o de choque con
las placas vecinas, experimentando las rocas que se encuentran ubicadas en los bordes de
las placas, una tensión que aumentará en la medida que la resistencia y la elasticidad
de las rocas lo permita. Cuando esta elasticidad llegue a su máximo, las rocas se
fracturarán dando origen a un "terremoto", el cual siempre se produce a lo
largo de los bordes de estas placas, cuyos puntos de unión son los que se denominan
"fallas".
El tiempo que transcurre desde el momento en que se produce la tensión hasta el momento
en que las rocas se fracturarán originando el terremoto, puede oscilar entre unos pocos
segundos hasta varios años, dependiendo la duración del período, fundamentalmente de la
elasticidad y resistencia de las rocas que se encuentran en tensión.
Existen distintos métodos para lograr, si no predecir cuando va a suceder un terremoto,
por lo menos prevenir sus devastadores efectos. Todos estos métodos son parte integrante
de una ciencia llamada Sismología, la que vuelca todos sus esfuerzos no solo en lograr
"predecir" el momento y lugar en que estos hechos sucederán, sino también en
prevenir y reducir al mínimo sus trágicas consecuencias, realizando estudios detallados
sobre los mejores sitios para el emplazamiento de poblaciones, y para la realización de
construcciones antisísmicas cordes con las características geológicas de cada
sitio. Pero no vamos a ahondar de asiado en esta materia, ya que el tema que nos ocupa es
otro, y solo mencionaremos que siempre existió la necesidad de conocer de antemano estos
hechos, desde la utilización de métodos sumamente simples y tradicionales como las
observaciones que los japoneses y chinos realizan sobre los animales, notando
comportamientos anormales en forma previa a la realización de un fenómeno sísmico,
hasta las mas elaboradas técnicas científicas utilizadas en los Estados Unidos, que
permiten advertir pequeños cambios en las propiedades de las rocas que están sujetas a
una tensión, pudiendo luego aproximarse bastante a la fecha y lugar en que va a o currir
un terremoto.
RELACION ENTRE ASTROLOGIA Y
SISMOLOGIA:
Como una introducción en el tema de la Astrología, podemos analizar las declaraciones
que el ya fallecido meteorólogo Bernardo Razquín realizara como consecuencia del
terremoto que el 23 de noviembre de 1977 destruyó el pueblo de Caucete en la provincia de
San Juan, Argentina:
"LA RAZON (24-11-77): El Sol presentaba entonces gigantescas explosiones
atómicas que enviaban un caudal mayor de energía sobre nuestro planeta".
"LA RAZON (28-11-77): También parece ser que la Luna tendría algo que ver.
En los registros se observa que todos los terremotos se produjeron cuando la Luna estaba
en la fase denominada 'LUNA LLENA'. El otro día ocurrió 48 horas antes de ello. Esto me
hace pensar que la Luna juega algún papel en estos fenómenos, al igual que las
explosiones del Sol. Pero esto es sólo una teoría".
Pero lo que Razquín no dijo, es que para los astrólogos esta teoría ya estaba probada.
En sus declaraciones mencionó elementos que a los astrólogos nos son comunes: el Sol y
la Luna; luego mencionó la 'Luna Llena' que nosotros conocemos como oposición o aspecto
de tensión entre el Sol y la Luna, es decir cuando ambos se encuentran a una distancia
eclíptica de 180 grados.
Existen también otros elementos astrológicos
que participan en forma activa en los terremotos, pero la clave de todo esto está en ese
aspecto que llamamos de "tensión". para ello debemos remitirnos a la
definición que dimos al principio: ¿Que es un terremoto?
Decimos que un terremoto es la fractura o rompimiento que experimentan las rocas a lo
largo de una falla, luego de haber estado sometidas a una tensión. Esta tensión puede
durar desde unos pocos segundos hasta varios años dependiendo el tiempo de la resistencia
y elasticidad de las rocas.
La primera analogía con la Astrología la encontramos en la palabra tensión. Nada mejor
que los aspectos astrológicos de conjunción (0°), cuadratura (90°) y oposición
(180°) para simbolizar este concepto. Cuando dos planetas se encuentran
aspectados de esta manera, decimos que se encuentran en tensión, y si la naturaleza
esencial de estos planetas es violenta y destructiva, como en el caso de la de Marte y
Urano, podemos decir que esta tensión tiene un límite que con el tiempo
terminará por manifestarse en una fractura. Como el hilo siempre se corta por lo más
delgado, no es difícil deducir que se manifestará a lo largo de una zona de fallas.
Aquí encontramos la segunda analogía, es decir que dada una tensión entre elementos
resistentes, cuando la tensión aumenta "las rocas se fracturarán produciendo un
terremoto". Los astrólgos sabemos que esto es una ley que se manifiesta en todos los
planos, tanto en el orden mundial como en el individual, ya que cuando encontramos
individuos tensionados, posiblemente estarán respondiendo a este tipo de aspectos, y las
crisis en la vida humana, estallan cuando las "rocas" interiores (por así
decirlo) no pueden soportar más, pues el individuo ha llegado al máximo de su
resistencia.
Solo nos resta analizar la segunda parte de esta definición, la que se refiere a la
duración o tiempo que media desde el momento en que se produce la tensión hasta el
momento en que ocurrirá el terremoto. En Astrología existen distintos métodos de
predicción, conocidos como tránsitos, progresiones y direcciones, que nos permiten
calcular cuando los acontecimientos indicados en un tema astrológico van a producirse. De
esta manera vemos que los elementos astrológicos
tradicionales responden perfectamente a todos los requisitos necesarios para encarar este
tipo de investigación. Solo nos falta mencionar, qué otros elementos utilizaremos, para
luego dedicarnos de lleno al procedimiento de detección, localización y cálculo del
momento en que se producirán posibles sismos. Sabemos que Marte y Urano son planetas que
dada su naturaleza violenta, nos dan indicios sobrados de su analogía con terremotos.
Plutón, Saturno, Sol y Luna, también intervienen en forma activa, teniendo el primero de
ellos analogía con fenómenos de tipo volcánico y desplazamientos de tierra. También
Júpiter, a pesar de ser conocido como un "benéfico", muchas veces es indicador
de estos desastres, tal como se verá en algunos de los ejemplos. En cuanto a la
ubicación de estos elementos en la esfera celeste, su mayor fuerza y efecto se
manifiesta cuando se encuentran en algunos de los ángulos, es decir Asc., Dsc., MC. y FC.
METODOLOGIA PARA LA
PREDICCION
La metodología que a continuación voy a desarrollar, no pretende ser la única válida,
ya que es fruto de experiencias personales, mediante las cuales trabajando sobre hechos ya
sucedidos, y aplicando luego el resultado de los mismos en el difícil arte de la
predicción, pueden lograrse aproximaciones bastante importantes y significativas en
cuanto a la fecha y el lugar en que un sismo puede producirse. En consecuencia queda hecha
la invitación para que otros investigadores puedan aportar sus ideas y sus experiencias,
y lograr así resultados más exactos.
Existen tres pasos en el proceso de predicción:
a) - Detección de la potencialidad de un terremoto.
b) - Localización del posible lugar.
c) - Determinación del momento en que ocurrirá el mismo.
a) - Detección de la potencialidad e un terremoto:
La potencialidad de todo evento debe manifestarse en primer lugar en el zodiaco. Esto lo
logramos entonces mediante un procedimiento bastante sencillo. Con solo recorrer las
efemérides y localizar en que momento se realizará un aspecto inarmómico o de tensión
entre los elementos astrológicos anteriormente mencionados, tendremos la posibilidad o
causa primordial para que esto ocurra. Una sucesión de este tipo de aspectos en un corto
plazo, nos puede dar una seguridad mayor sobre la posible realización d el evento que
buscamos, más si la naturaleza de los planetas que intervienen es violenta.
b) - Localización del posible lugar:
Este procedimiento requiere algo más de trabajo, debiéndose proceder mediante
aproximaciones sucesivas, que confirmen reiteradamente la posibilidad de un sismo en un
determinado lugar. El procedimiento básico consiste en determinar, para qué lugares de
la Tierra, un aspecto partil se produce en uno o unos de los ángulos del cielo. De esta
manera podemos obtener 4 u 8 meridianos (según de que aspecto se trate), los que estarán
sujetos a una tensión mayor que cualquier otro sitio del planeta. Para obtener estos
meridianos debemos trabajar con Ascenciones Rectas, trasladándolas luego a su equivalente
terrestre (longitud), obteniendo como resultado cuatro puntos sobre el Ecuador Terrestre,
distantes uno del otro a una longitud de 90°. Al prolongar hacia el Norte y hacia el Sur
los puntos de A.R. que corresponden a la ubicación del planeta sobre el meridiano
inferior o superior (FC y MC), obtenemos dos meridianos terrestres que van a estar mas
sujetos a
una tensión que cualquier otro lugar de la Tierra; pero para los puntos correspondientes
al Ascendente y Descendente, debemos prolongar las líneas en forma oblicua, ya que por
cada grado de latitud terrestre para un mismo punto eclíptico sobre el horizonte,
corresponden distintos tiempos de ascensión. Para la ubicación de estos puntos debemos
ayudarnos con tablas de Ascenciones Oblicuas o con tablas de Casas para distintas
latitudes. Para la obtención de los puntos sobre el Ecuador terrestre, debemos proceder
de la siguiente manera, siempre teniendo en cuenta que la fórmula para la obtención de
la A.R. de los planetas es la siguiente:
Cos. AR = ( cos. longitud
distancia x cos. latitud )
dividido por cos. declinación

"Si la AR de un planeta es mayor que la ARMC de
Greendwich, la diferencia entre las dos AR se le suma a los 0° de Greendwich hacia el
Este si es menor de 180°, a 360° se le resta la diferencia, y el resultado se suma a 0°
de Greendwich pero hacia el Oeste. Si la AR de un planeta es menor que la ARMC de
Greendwich, la diferencia entre las dos AR se suma a 0° de Greendwich hacia el Oeste si
es menor de 180°. Si la diferencia es mayor de 180°, a 360° se le resta la diferencia y
el
resultado se le suma a 0° de Greendwich, pero hacia el Este. Una vez que obtuvimos el
meridiano sobre el cual el planeta se ubica, es decir el que corresponde a la ARMC, 90°
hacia el Oeste se encuentra el lugar de la Tierra en que el planeta se ubicará en el
Ascendente, y 90° hacia el Este, el lugar en que el planeta se ubicará sobre el
Descendente.
Después de proceder de este modo obtenemos una serie de meridianos que nos señalan
posibles lugares en los que la tensión indicada por los planetas va a actuar. Muchos de
estos meridianos se repetirán acentuando el peligro de un sismo. Aquí debemos proceder
en forma lógica ya que en nuestro planeta existen zonas sísmicas y zonas que no lo son.
Demás está decir que una gran cantidad de indicios astrológicos sobre un lugar que no
es sísmico, no producirá absolutamente nada, mientras que un solo aspecto sobre una zona
sísmica puede producir un gran desastre.
Una vez que hemos logrado aproximaciones sobre distintos lugares, es conveniente que se
levanten temas astrales completos de un determinado punto que ha sido acosado por una
serie de aspectos, para lograr una mejor evaluación de la situación en un determinado
lugar.
Esto parece sumamente trabajoso, y en efecto lo es, ya que muchas veces el número de
temas a levantar es enorme, pero es posible que si combinamos estos métodos con los otros
métodos no astrológicos anteriormente mencionados, la sismología contaría con una
herramienta más, sumamente efectiva, que le permitiría aproximarse en forma más certera
a la realidad.
c) - Determinación del Tiempo:
Una vez que nos hemos aproximado al posible lugar en que el sismo puede tener lugar nos
resta determinar en que momento, esta tensión que las rocas están experimentando se
manifestará en una fractura produciéndose un terremoto. La Astrología cuen
ta con distintos métodos de pronóstico que permiten medir el momento en que los
eventos indicados en un tema astral van a producirse. Algunos de estos métodos son
sumamente simples y están basados en Progresiones de Cúspides y Planetas, o mediante el
empleo de tránsitos. Otros quieren que se trabaje con gran exactitud matemática y
astronómica, pero los resultados que se obtienen son por demás exactos como en el caso
de la aplicación de Direcciones Primarias.
EJEMPLOS:
En las líneas siguientes vamos a analizar cinco ejemplos de terremotos que cumplen con lo
anteriormente mencionado:
A) - Terremoto en Argelia, México y Honduras (localización)
B) - Terremoto en Udine, Italia (localización)
C) - Terremoto en Caucete, San Juan (localización y determinación del momento).
D) - Terremoto en San Juan (localización y determinación del momento).
E) - Terremoto en Irán y Colombia (comprobación de la conexión de dos eventos
distanciados en el tiempo). |