MIENTRAS
HAY VIDA, HAY ESPERANZA
Por Francisco Sorroche*
EXCLUSIVO PARA SITIO HISPANO
 No me
canso nunca de repetir el viejo y bello aforismo: "Los astros inclinan, pero no
obligan". Y digo esto a colación de la objeción tan comúnmente repetida contra la
astrología de que suprime al sujeto al estar predeterminado por los astros.
En realidad tal objeción no es otra cosa sino un prejuico
basado en una apreciación supersticiosa del campo astrológico.
Por esto siempre solemos hablar de "tendencias"
del sujeto. Es innegable que cada uno venimos al mundo con unas tendencias concretas,
vale
decir que existe lo que podríamos definir como un cierto predeterminismo, lo cual no
impide en modo alguno que, a lo largo de la vida, el sujeto pueda modificarlas.
Pretender, cual es la creencia generalizada, que todo está
escrito es desconocer la esencia de la mismísima realidad tan dúctil y variable.
La astrología lo que aporta, a mi modo de ver, es una
serie de datos que, una vez asimilados por el sujeto le permiten conocerse más a fondo y
actuar más consecuentemente; aporta responsabilidad personal y una no desdeñable dosis
de esperanza sin la cual el individuo difícilmente puede encarar el día a día con
fuerza y ánimo.
Queda pues bastante poco espacio para el fatalismo en la
astrología, aún cuando es innegable que existe un cierto componente que puede inducir a
equívocos en este terreno. En cualquier caso mi consejo personal es siempre el mismo: por
encima de cualquier otra consideración hay que tener la firme convicción personal de que
MIENTRAS HAY VIDA HAY ESPERANZA.
Con mis mejores deseos para todos y esperando vuestras
preguntas y sugerencias os saluda.
F. Sorroche.

Francisco Sorroche, miembro del
Gabinete Esotérico Santiago. |