Estimados
amigos,
Cuando conocí a Pablo Padula y me propuso promocionarme y darme
a conocer a EE.UU, pensé que para mí, ¿está loco?, ¿yo en USA?
El planteamiento de la vida y su
cultura no tiene nada que ver conmigo, no encajaría en absoluto,
pense que me lapidarían o me echarían del continente antes de
bajarme del avión.
Luego fui meditando su propuesta, y
miré por la ventana, una señora de negro iba andando por la
calle con un bastón y a su lado, al mismo paso, ausente a ella,
caminaba una transeúnte “hiper moderna y con plataformas”, por
mi mente vino un pensamiento, lo viejo y lo nuevo, lo antiguo y
lo moderno, la evolución del ser y del saber, el recuerdo y lo
no vivido, la experiencia y las ganas de ella.
Entendí que tenía que ir a América,
que mi visión de la vida, de la magia, del esoterismo, de la
brujería, de la moda, del sexo, y de todo podría dar un soplo de
aire limpio a millones de personas, que están hartas y aburridas
del fraude que existe en mi trabajo. Miles de problemas que
necesitan de alguien que les escuche y les de una opinión
sincera, cientos de personalidades que están hartas de la
falsedad en la vida.
¿Por qué no? Tengo mucho que decir.
Llevo 25 años trabajando en mi
sector, desde niño soy brujo y desde que tenía 11 años leo las
cartas del tarot, mi videncia llegó desde muy joven, y con 36
años que tengo he llegado a colocarme en el primer puesto de la
videncia y de la brujería en España.
Mi padre era coronel del ejército y
profesor de ciencias y matemáticas, mi madre es una mujer
católica y tradicional que pasaba horas cosiendo la ropa de mis
hermanas.
No soy de familia de brujos, ni de
adivinos, es más, diría que son justo todo lo contrario, todos
tienen una carrera universitaria y no creen en estas cosas en
absoluto, sin embargo yo he salido como soy, y he tratado,
frente a vientos y mareas, ser yo mismo, y ser bueno en mi
trabajo, no convertirme en uno más, sino ser el mejor.
No soporto a los chantas, o a los
estafadores, para mí, mi oficio es muy digno, y muy bonito,
realmente bello, y es un insulto ver a ciertas personas sin
conocimientos tratar oportunistamente de utilizarlo sin
profesionalidad, sin molestarse en hacerlo bien.
No me fastidia que cobren, esto es
un trabajo y hay que cobrarlo, no me importa que sea mucho o que
sea poco, yo mismo soy un vidente de alto estatus y cobro
precios elevados, lo que me molesta es que cobren por no hacer
nada, por no acertar en nada, por no solucionar nada, me parece
una estafa que habría que denunciar a la policía.
Yo soy carísimo, sí, puede ser,
tengo clientes de todo el mundo, gente muy famosa, gente muy
importante de un alto poder adquisitivo y muchísimos artistas,
pero también tengo amas de casa, estudiantes, trabajadores de
todo tipo de oficios, hasta incluso muchísimas prostitutas. A
todos los trato igual, con el máximo de mis respetos y todo lo
bien que sé o puedo hacer mi oficio, mi rigor profesional nunca
abandona mis consultas y trato de dar al cliente una respuesta a
sus dudas, y un buen consejo para mejorar, desde el punto de
vista de mi videncia, experiencia y de mi forma de pensar.
Las cartas del tarot y las
diferentes mancias que practico, son como un utensilio que
utilizo para adivinar, pero la verdadera fuerza está en mí, que
desde niño, me ha valido para poder interpretar los símbolos del
destino en todas ellas.
Soy perfeccionista hasta un lado
enfermizo, y nunca me doy por satisfecho, por eso evoluciono con
los tiempos, y me adapto a decenas de métodos para adivinar. Las
tecnologías y las nuevas infraestructuras valen para hacer mi
videncia a más número de personas, llegar a un mayor público.
Soy un artista, no solo soy brujo,
siento como artista y vivo como tal, y en la vida trato de
aportar mi granito de arena a todos los sectores que puedo,
relevantemente, no soy uno más en nada, soy Santi Molezún, le
guste a quien le guste.